viernes, 25 de enero de 2013

Nuevamente Scones ...

Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Enero nos invita a preparar un clásico escocés Scones.





Aunque ya en dos  oportunidades he publicado recetas de scones,  los  naturales  de siempre y  los de naranja y cranberries,  esta invitación de  Whole Kitchen  me sirvió de perfecta excusa para preparar  la receta de scones de blueberries ,  puesto que esta deliciosa frutita aun se encuentra disponible en los supermercados de por aquí. Así pues de la mano de Stephanie Jaworski y su fabuloso Joyofbaking, procedí en consecuencia. Lo original de esta receta que incluye fruta fresca, está en el granulado crujiente de canela  (crumble o streussel)  que lleva por encima  y que les añade una textura y sabor extras, así que encontramos unos scones super suaves y tiernos, con la dulzura de las blueberries y la capita crujiente sabor a canela.
Tengo que decir que no me quedaron  tan lindos ya que los hice en triángulos como ella sugiere y sentí la masa mas blandita que la clásica, por lo que creo se deformaron un poco en el horno,   pero estaban deliciosos, como siempre sigan la receta tal cual ella la explica y el  resultado no los decepcionará en lo absoluto.



Ya que estaba en la onda sconera... revisé mi despensa y me vino la idea de preparar unos scones salados con tomates secos hidratados en aceite y aceitunas negras que quedaron muy sabrosos.
Los hice mas pequeñitos  pensando que quedarían perfectos para acompañar algún queso o fiambre. La receta es una adaptación de otros scones salados que propone  Osvaldo Gross en su maravilloso libro La Pastelería sin secretos. Aquí se las dejo, pueden intercambiar los tomates y aceitunas por queso gruyere e higos secos como propone la receta original, o por parmesano y peras desecadas y así van probando los sabores que mas les gusten a los suyos.
 



250 gr de harina todo uso ( sin leudante)
40 gr de Azúcar
2 cditas de polvo para hornear
1 cdita de sal
100 gr de mantequilla
1 huevo
150 cc de leche entera
7 u 8 tomates secos ya hidratados, conservados en aceite y previamente escurridos, picados en trozos pequeños
Un puñado de aceitunas negras sin hueso cortadas en 2

Si disponen de un procesador de alimentos la labor es mas rápida, ya que colocaremos todos los secos con la mantequilla fría y procesaremos hasta obtener un granulado, a esto le agregamos la leche y el huevo y activamos el procesador un par de veces mas para unir los ingredientes y  formar una masa blanda añadimos los tomates y las aceitunas así como una buena cucharada de hierbas (tomillo, orégano etc) a gusto.
Estiramos la masa  en una mesa hasta obtener un grosor de 2 a 3 cm, cortamos con coartaste de 4 a 6 cm de diámetro, los colocamos en la placa de hornear, barnizamos con leche o huevo y rociamos semillas de ajonjolí o amapola (opcional).
Se hornean unos 20 minutos a 375 grados, hasta que doren bien pero estén tiernos por dentro.




















































































































































































 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Torta de arándanos ácidos con nueces (Cranberry nut bread)

 
 
Una de las cosas que mas me gusta cuando voy al supermercado, es acercarme a algún producto que no conozco  y llevármelo a casa para experimentar, tengo la sensación que me pierdo de muchas cosas ricas solo porque culturalmente no me resultan conocidas, así que poco a poco me he ido aventurando y casi siempre  quedo muy satisfecha con los experimentos.
 
Como vengo de un país tropical, la variedad de frutas y verduras  es mas o menos la misma durante todo el año, en  temporadas algúnas mas  abundantes  que otras pero hasta allí.

Ahora que estoy viviendo no solo en un país con estaciones muy bien marcadas sino con una población muy variopinta, los supermercados procuran tener gran variedad de productos no solo por el tema de la estación sino también para complacer los gustos y apetencias de tan diverso mercado.
 
Así es como llego a la fruta de hoy.. Cranberries ( la traducción literal es arándanos ácidos).  En Venezuela con suerte y a muy alto precio las podemos a veces conseguir  secas o en jugo,  pero la verdad jamás las había conseguido en estado natural, así que cuando las vi en el super rápidamente saltaron a mi carrito.
 
 
Arándanos naturales, secos y cocidos en almibar
 
 
Una vez en casa las lavé y procedí a probarlas, su color rojo intenso me hacia asumir que serian dulces y pulposas.... pero  resulta que son muy ácidas, la cascara es bastante firme y gruesa y en el interior aparte de unas mini semillas no había mucho que comer. La verdad no me encantaron tanto y tenia casi medio kilo  para experimentar.
 
 Así pues que me puse primero a indagar un poco sobre sus propiedades , vía Wikipedia descubrí que es  una baya procedente de zonas frías, que mayormente se procesan en productos como zumos, salsas y mermeladas, o se secan y azucaran para su consumo. También en su forma de salsa o jalea suelen acompañar carnes asadas, pero se consideran demasiado ácidas para comerlas sin acompañamiento.
 
También averigüé que contienen sustancias  beneficiosas para los sistemas cardiovascular,  inmunologico, urinario (estudios sugieren que un componente del jugo parece inhibir la adhesión de bacterias a la vejiga y la uretra) y al parecer cuentan con una sustancia química que bloquea los agentes patógenos que provocan las caries.
 
 
 
 
Decidí probar una de las recetas de la propia bolsa donde venían (Ocean Spray ),  tenia todos los ingredientes a mano y además era con mi técnica favorita para muffins y breads  (2 envases). El resultado EXTRAORDINARIO, si las consiguen háganse el favor de prepararlo, la textura es increíblemente húmeda en el interior y sorprendentemente crujiente al exterior, con el toque crunch  de las pecanas tostadas y el ácido de los arándanos que cocidos pierden la rigidez y se convierten en  burbujas de sabor, perfectamente  combinado con la base aromatizada de naranja.

Ahora a la receta

2 tazas de harina todo uso
1 taza azúcar
1 1/2 cdita de polvo para hornear
1 cdita de sal
1/2 cdita de bicarbonato
3/4 taza jugo de naranja natural (si es posible recién exprimido, creanme que si hace diferencia)
2  cdas de aceite vegetal
la ralladura de una naranja
1 huevo
1 1/2 taza de arándanos ácidos ( frescos, congelados o secos),  picados por la mitad
1/2 taza de pecanas ( o nueces)  picadas gruesas.

Precalentar el horno a 350 F, engrasar y enharinar un molde rectangular de 9 x 5.
En un envase cernir juntos harina, azúcar, polvo de hornear, sal y bicarbonato. 
En otro envase unir el huevo ligeramente batido, jugo de naranja, aceite y  ralladura. Verter los líquidos en los secos y mezclar con espátula lo necesario para incorporar, añadir las nueces y las cranberries , colocarlo en el molde que tenemos preparado  e introducir al horno  mas  o menos 45-50 minutos o hasta comprobar que este suficientemente cocido introduciendo un palillo en el medio. Sacarlo del horno, dejar reposar unos 10 minutos antes de desmoldar.
No sabría decirles por cuanto tiempo se conserva porque en mi casa voló.
Supongo que debe funcionar igual de bien con cualquier baya: frambuesa, mora, blueberries, blackberries etc
 








 

domingo, 25 de noviembre de 2012

Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Noviembre nos invita a preparar un clásico persa Baklava



Aunque preparar Baklava es sumamente sencillo son poquisimas las veces que la hago para la casa,  será porque pensar en el montón de calorías que van empacadas en cada triangulito me hace sentir culpable antes de empezar a prepararla,  sobre todo para quienes como yo un solo cuadrito no es suficiente.
Esta vez procuré prepararla menos calórica ( reduje a 1/3 la cantidad de almíbar) y usé muy poca mantequilla entre las laminas de masa filo, aunque el resultado no fue tan suculento terminó siendo menos empalagosa y un poco mas seca que la original pero igual fue despachada con mucha avidez  en casa.

La receta es una variante de la propuesta en Whole Kitchen :

Almíbar:
100 g de azúcar
100 ml de agua
La ralladura de 1 limón
80 g de miel
Canela y clavo para aromatizar el almíbar.

Relleno:
300 g de frutos secos tostados, sin piel y picados grueso.
Un chorrito del Almíbar
Canela en polvo

1 Paquete de masa Phylo
Mantequilla derretida cantidad necesaria


Precaliente el horno a 165ºC.  pintar con mantequilla el recipiente donde lo vamos a preparar ( usualmente prefiero un envase tipo pyrex rectangular y transparente para controlar el color de las capitas de masa).

Primero hacer el almíbar para que esté frio cuando lo vayamos a usar: colocamos en un cazo todos los ingredientes  y llevamos a fuego fuerte hasta que el azúcar se disuelva y espese un poco, una vez que se haya disuelto, retiramos y colamos.

Por otra parte juntamos los ingredientes del relleno.

Sacamos las hojas de pasta filo y las cortamos para que se ajusten a nuestro molde, colocamos 15 hojas pintando con mantequilla entre una y otra, luego colocamos el relleno y lo esparcimos por toda la masa y cubrimos con 15 hojas mas de masa.

Con un cuchillo muy afilado, hacemos cortes de modo que vayamos marcando rombos o cuadros. Horneamos la baklava unos 35-40 minutos hasta que  esté dorada. Sacamos del horno y aun caliente  bañamos con el almíbar y dejamos que enfríe  antes de servir.
Se conserva bien un par de semanas en un envase bien cerrado.



jueves, 8 de noviembre de 2012

Muffins de queso de cabra y tomates bebé.

 
 
En alguna oportunidad les había hablado de la versatilidad de los muffins salados y de lo fáciles que eran de preparar. Me encanta  tener para la cena o merienda algo así, nutritivo, ligero, que combina un poco de todo sin necesidad de poner una proteína pesada para sentir que comimos. Van  fabulosamente bien una ensalada o una sopa suave de verduras, para algo mas completo propongo acompañarlos con  un poco de charcuteria o alguna carne fría. Aquí les dejo esta receta que es muy sencilla, salvo la harina de garbanzo los demás ingredientes  podemos  conseguirlos con facilidad. Si se les hace difícil pues sustituyanla por la misma cantidad de harina de maíz o de trigo. Sales unos 12 muffins.

100 gr de mantequilla con sal
4 tallos  de cebollin picado en rueditas finas
un puñado de albahaca fresca
235 gr de harina todo uso
140 gr de harina de garbanzo (Gram flour o besan).
3 cditas de polvo para hornear
1/2 cdita de sal
1 1/2 taza de leche a temperatura ambiente
2 huevos
100 gr de queso de cabra cortado en 12 porciones
12  tomates bebes cortados por mitad ..


Precalentar el horno a  200 C, engrasar los 12 moldecitos donde colocaremos la mezcla.
Derretir la mantequilla en un sartén, agregar el cebollin y saltearlo hasta que este tierno, agregarle la albahaca picada finamente, retirar del fuego y dejar enfriar.
En un envase unir los secos y mezclar, en otro envase batir ligeramente los huevos y agregarle la leche, unir ambas mezclas incorporando los cebollines salteados en mantequilla que teníamos enfriando.
Unir todo muy bien pero cuidando de no sobrebatir.
Colocar una cucharada copetona de la mezcla en cada uno de los moldecitos, agregarle el trocito de queso de cabra ( o feta), así como 1 tomatico bebe cortado en 2, cubrir con un poco mas de la mezcla.
Hornear aproximadamente por 25 minutos o hasta que se despeguen de los bordes.
Dejar entibiar y desmoldar.
 
Fuente Williams-Sonoma





 

sábado, 27 de octubre de 2012

BROWNIE-CHEESECAKE DE FRAMBUESAS

El reto Whole Kitchen para el mesde Octubre: Brownie.

 
 
 
Preparé estos brownies para la edición del reto  whole kitchen de este mes, la verdad es que era mi intención lograr hacer esta entrada a tiempo  para publicarla en la fecha prevista (25); pero resulta que octubre terminó siendo mas complejo de lo esperado.
 
Se fué mi queridisimo Tío Toto, la tristeza de perderlo y el pesar de no haberme podido despedir con un último abrazo cambiaron mi estado de animo, y si a eso le juntamos un pintor en casa y 3 ruidosos chicos  instalando los pisos de madera , se podrán imaginar como fueron las dos últimas semanas.
Pese a todo los brownies fueron hechos y quedaron tan sabrosos que vale la pena compartir la receta.
No resultaron  tan marmolizados como deberían (tomaré mas riesgos la próxima vez ), mas bien tomaron la forma de 2 capas bien definidas.

 
 
 
Lo sabroso de esta  versión es que la parte chocolatosa es bastante  dulce y muy tierna, la capita blanca correspondiente al cheesecake viene a equilibrar el dulzor del chocolate sin romper la uniformidad de las texturas y las frambuesas .... eso si es el toque mágico,  agregan esa acidez y frescura que corta el efecto de la grasa del chocolate y el cheesecake, el tono ácido compensa lo dulce y crea una maravillosa armonía de colores y sabores, a decir de mi hijo mayor lo mejor de 2 mundos.
 
No son particularmente hermosos (dificilmente los brownies lo son) y hasta dudé en documentar la receta con fotos no fuera a ser que desilusionados por la apariencia no les dieran la oportunidad,  pero creanme que merecen ser probados, no serán para una ocasion donde quieran impresionar con presencia pero sin con sabor.
 

Ahora vamos a la receta:

Para la mezcla de brownie
250 gr mantequilla sin sal
170 gr de chocolate bitter
300 gr de azúcar
70 gr de Harina
Pizca de sal
5 huevos
2 cditas de extracto de vainilla
100gr de chocolate blanco en gotas o cortado en piezas pequeñas

Para la parte cheesecake
350 gr  de queso crema
75 gr de azúcar
1 cdita de vainilla
2 huevos
170 gr de frambuesas (supongo que fresas le irán bien igual)

Precalentar el horno a 180 C, forrar con papel encerado  un molde cuadrado de 20 cm, o rectangular de similar capacidad, poner aparte.
 
Para la mezcla de brownie: Derretir en un bowl en microondas (o baño de María) la mantequilla y el chocolate, dejar enfriar a temperatura ambiente.
Unir el azúcar, harina y sal en un bowl, volcarlo sobre la mezcla de chocolate con mantequilla e  integrar con espátula de goma, añadirle los huevos ligeramente batidos, la vainilla y el chocolate blanco picado.
Volcar en el molde que tenemos preparado.
 
Para la mezcla cheesecake, batir el queso crema con el azúcar y la vainilla, una vez bien integrado agregar los huevos uno a la vez hasta que obtengamos una crema suave, volcar esta mezcla sobre la de chocolate esparciéndola con espátula para hacer una capa uniforme arriba de esta.
Con un tenedor combinar un poco ambas mezclas para lograr el efecto marmoleado. Colocar encima las frambuesas hundiéndolas un poco para que queden semi sumergidas pero visibles.
 
Hornear por aproximadamente 50-55 minutos, apagar el horno y dejando el molde  adentro hasta que este completamente frio.
Desmoldar, cortar y servir las porciones una vez haya enfriado bien (si lo meten un ratito en la nevera tanto mejor para asegurarnos que esté mas firme y se facilite el corte)
 
Adaptado de Green & Black's  Organic, Ultimate Chocolate Recipes The New Collection